BCE: desde las reuniones hasta los tipos de interés del Banco Central Europeo

Las funciones de la institución bancaria más importante de Europa son diversas y complejas. El Banco Central Europeo se encarga de controlar la política monetaria de los 17 países que han implantado el euro como moneda principal. Con casi 15 años de experiencia, los banqueros más influyentes de Europa tienen marcada como una de sus tareas principales intentar mantener la estabilidad de los precios.

Para ello, celebran reuniones mensuales (habitualmente el primer jueves de cada mes) en las que tratan de mantener la inflación en niveles bajos. Es decir, deben controlar que los precios de los bienes no crezcan demasiado dentro de un periodo establecido de tiempo.

Una de las tareas más importantes para la zona euro es la creación de nuevos billetes de euro. Y el BCE tiene el derecho exclusivo de autorizar su emisión. Por tanto, cuando se crean nuevos billetes o monedas, como ha sucedido con el actual cambio del billete de cinco euros, son los miembros de este organismo los que deben solicitarlo.

Pero lo más importante que deben hacer es mantener el sistema financiero estable, así como controlar al sector bancario. Un sector que, en los últimos años, se ha visto muy perjudicado por las acciones llevadas a cabo por los banqueros. Estas instituciones que pretenden vender sus productos al precio que sea y que parece que solo buscan su propio enriquecimiento, están demostrando a la sociedad que no se pueden fiar de nadie. Hasta el director de un banco se equivoca. Y si no, que se lo digan a las personas que han adquirido preferentes. En este sentido, el BCE es el encargado en última instancia de vigilar el sector bancario de cada país. Por ejemplo, en 2007, tuvo que intervenir durante la crisis de créditos donde se prestaron millones de euros a los bancos para que afianzaran el sistema económico.

Este organismo se creó con el capital social que aportó cada país miembro de la Unión Europea. Como en todo, cada país aportaba en función de las riquezas que tenía. Por ejemplo, a Alemania, qué raro, le correspondió dar un 20% del total. Siendo 17 los países que forman parte de la zona euro que uno solo dé el 20% significa mucho. Esta situación de partida permite entender que el método de actuación del BCE se base en el del Bundesbank, el banco emisor alemán.

Desde que comienzan sus reuniones, los miembros del BCE crean políticas para mantener los precios estables, vigilando su evolución para finalmente establecer los tipos de interés para la zona euro. Una tarea complicada, pero que sirve principalmente para fijar el precio del dinero. Algo que afecta a todos los ciudadanos de la UE porque en función de eso, el “coste de la vida” será mayor o menor.